respirar hacia adentro
me pasó un perrito por abajo, un caniche viejo y pelado, me atacó un perrito, minutos antes, un perro negro y flacucho, malo me hizo acordar a vos parecía bueno, incluso iba a tocarlo, me asusté un poco pasó todo tan rápido ni siquiera pensé en defenderme, a diferencia de lo que ocurrió con vos y con otro perro blanco como la nieve y un moño en la cabeza que no paraba de ladrarme y la dueña seguía y seguía conversando sin hacer nada al respecto fui al árbol (las dos veces que me me sentí atacada) donde te rogué que no me dejaras porque no te convenía en ese entonces vos querías que siguiéramos siendo amigas debe haber sido por esta fecha yo te imploraba y te imploraba vos llamabas a tu mamá para que te buscara para que te quitara de mis garras (el perro flaco, viejo y pelado va y viene por debajo del banco, compartimos aura) traté de dejar para siempre el pensamiento enterrado a los pies del árbol no funcionó volvió a pasar hoy debe ...